Queda una semana para que Metallica regrese a Santiago, y ya se vendieron más de 40 mil entradas para magno evento en el Club Hípico. ¿Por qué 40 mil rockeros iran a ser testigos de la fuerza de esta banda? por qué son tantos, si de diez, ocho critican a Metallica por su largo y camaleónico recorrido. El 93' fueron 10 mil a verlos al velodromo, el 99' fueron 20 mil, para el 2003 se esperaba la misma cifra, y hoy 11 años después, se duplica.
Tomemos en cuenta lo ocurrido en estos años: 2000 Lars Ulrich las emprende en contra de napster, el programa que permitia descargar gratis, canciones de cualquiera de tus artitas favoritos. Metallica no lo permitio, y por eso ya se ganaron el desprecio de muchos. Terminada la gira americana de ese año, la tensión no dio para más, y la maquina comenzaba a oxidarse, quebrarse. El paciente Jason Newsted decidía poner fin a 14 años de metal, fama, dinero y abusos. Ese que consideraron el integrante menos relevante, a quien nunca le dieron el cariño y la confianza de ser uno más. Esa pieza 'irrelevante' derrumbo al gigante, al coloso creado por la dupla de temidos jefes. Hetfield no lo puede creer, estaban ad-portas de grabar un nuevo disco y todo se pudrio, Hetfield partió a rehabilitación por abuso de alcohol y malos comportamientos. Después de casi un año regresa a la banda, empieza el dolor de la sanación, terapia, psicólogo, nuevo disco y un nuevo integrante que le daría la estabilidad necesaria a Metallica para continuar.
St anger no fue de lo mejor recibido, se decía que venía un disco de sonido poco ortodoxo, que el metal brillaría de nuevo en las cuerdas de Metallica, lo intentaron, pero no fue sólido ni contundente. Críticas por doquier, otra vez, giras por Europa y América. Octubre 2003, Hetfield y cía deberían haber pisado suelo Sudamericano, no ocurrio, alegando cansancio físico y otras burradas. Sin embargo, a medida que la maquina seguia adelante las nuevas generaciones, la del mp3 seguia bajando la discografía de Ulrich y aprendían que lo que salia por sus parlantes no era cualquier banda Nü, emo, post garage rock y otros. Era Metallica, la banda de metal que todos escucharon. Lo amigable es que, internet permitía ver cientos de presentaciones en vivo, viejos documentales y fotos a las que era imposible tener acceso hace 11 años, y eso reencanto a los nuevos y de seguro a los old fan.
2006, conmemoración de los 20 años de 'Master of puppets' presentación íntegra en sus conciertos de esta joya del metal. Anuncian la despedida de Bob Rock de los controles, y la duda se apodera de todos, ¿produciran Hetfield y Ulrich un nuevo disco? no, van más alla y piden la ayuda de un tipo que sabe de peso y guitarras. Rick Rubin, eterno de productor de Slayer, Red hot, y nuevas actos de rock - metal de calidad como los son Slipknot y System of a down venía a proponer un giro, a esta altura 'novedoso' rubin dijo: inspírense en 1983, piensen en que los motivaba el 85', Metallica viene de vuelta. Lo demostraban tocando viejas gemas de metal en sus conciertos, dejando de lado todo el material creado para los Load's. Atrás quedaba el look de estrellas de pop, los peinados pretensiosos, y toda esa estética que nunca calzo, pero se atrevieron. Se habían aburrido del Metallica hard rock, de blues, reflexivo y un poco maduro y sin hambre.
En sept de 2008 Death Magnetic le devuelve la forma a Metallica, un disco no de thrash, pero que tiene lo mejor del más poderoso Metallica. Madurez y credibilidad de vuelta.
Así es el Metallica que regresa a Chile, uno solo, el de éxitos, separaciones, discos inspiradores, fracasos y aciertos.



