Pasada las 21:30 hrs comenzó a proyectarse por las pantallas laterales del escenario que recibiría a Metallica, imágenes del aclamado film 'The good, the Bad & the Ugly' acompañada por la magistral pieza compuesta por Ennio Morricone. 'Ecstasy of gold' la intro que ha ocupado Metallica por años, nos indicaba que once años de espera habían llegado a su fin, al fin.
Después de su fallida, presentación en 2003, y la edición de un nuevo albúm DM (08) las ansias de ver el regreso de Metallica a su forma y con nueva formación hacían de esta una deliciosa velada. 'Creeping death' abrio los fuegos y la euforia se apoderó de los 54 mil asistentes al Club Hípico de Santiago, no hubo tregua 'For whom the bell tolls' y 'The four horsemen' confirmaban la solidez de Metallica en vivo, y que esta noche sería una de aquellas. 'Harvester of sorrow' no hizo más que caldear aun más la noche y todos vibrábamos al ritmo de los tambores de Ulrich, de buen cometido . Terminado 'sorrow' instalan rápidamente una guitarra acústica en la parte superior del escenario, ¿The Unforgiven? no, la cuarta canción del poderoso 'Ride the lightning' comienza a ser tocada por Hetfield, dándole un sonido y ambiente único a tal obra maestra, Fade to black desata pasiones, y la interpretación es inspiradora. "No siento...siente lo que yo siento" vocifera James antes estallar la segunda y épica parte.
Después de cinco 'sandías bien caladas' era el turno de mostrar el nuevo material. Death Magnetic, que devolvio la vieja y buena costumbre de tocar rock a Metallica, tenía que mostrarnos lo suyo. That was just your life' y 'The end of line' lo justificaron, aún así queríamos revivir, todos, viejas glorias 'Sad but true' hizo mover nuevamente a los miles de convocados. Puede que esta vez haya sido la interpretación número 23255, pero en vivo es maciza y siempre aprobada. ' Cyanide' y 'Broken beat scarred' daban respiro y permitían apreciar la ejecución y perfecta sincronización de la banda en estos tiempos, un respiro más que suficiente porque las sucesoras se encargaron de dejarnos en el suelo y con las gargantas secas; 'One' 'Master of puppets' y 'Fight fire with fire' después de esas brutales muestras de metal ochentero, Hetfield hace un llamado para poner todos nuestros sentidos en un introvertido Kirk Hammett, que a guitarra limpia hace una perfecta melodía que sirve de intro para el momento romántico de la noche ' Nothing else matters' eleva nuevamente las voces y el show de Metallica -el previo acuerdo de James con el camarógrafo en mostrar su mano y cuerpo de guitarra, en el final de 'matters', señalando la uñeta con la que rockea y luego hacer un fuck you, comienza el abucheo y risas del público para cambiarlo por la señal del heavy metal- cuernos al aire y comienza 'Enter sandman' autoría del introvertido Hammett -para qué hablar si su guitarra dice todo- una vez más los ánimos se encienden, e incluso la banda se ve como si ésta fuera la primera canción, notable.
Fuegos y pirotecnias anunciaban el final de una noche redonda, que si bien se vio empañada en las tres primeras canciones para el público de cancha general por problemas con el sonido, no fue desmedro de tamaño concierto. Para el encore, se calzaron de cinturones de bala y chaquetas de mezclilla, James saca su Flying V y 'Blitzkrieg' publicada originalmente en el single europeo de 'Creeping death' 84' estalla por los parlantes del Club Hípico, el espíritu thrash se impregna otra vez en Metallica y llegaba la hora de dejar fluir la adrenalina y sentirnos thrashers una vez más con 'Whiplash' y por si fuera poco, y no alcanzaste a golpear tu cabeza contra el escenario...'three simple words' dijo Hetfield: 'Seek and destroy' final apoteósico, thrashero y categórico para la tercera presentación de Metallica en Chile.



