Me llamo la atención, una crónica registrada hoy, en el diario La Tercera en su edición impresa. Hablan del retorno de Iron Maiden a los grandes rankings. Hecho que no sucedia desde 1992 para la edición de ‘Fear of the dark’. Nobleza obliga, rescatable suceso, más aún si hay algún periodista que le interesa resaltar en una tribuna pública y masiva los aciertos de la legendaria banda.
No debería ser tan curioso, si hacemos un resumen de qué une a Maiden con Chile, son varios hechos y significativos. Para el tour de ‘Fear of the dark’ en 1992 visitaron América Latina y su actuación fue suspendida, todo gracias a la iglesia católica y sus acusaciones de satanismo en contra de la banda, sin comentarios.
En 1998, para no ser menos, fueron invitados a un Monster of rock junto a Slayer y Helloween, tremendo cartel. Y qué paso, esta vez la doncella se margino de magno evento, por la situación que (des)unía Chile e Inglaterra, la detención de Augusto Pinochet (Comandante, Presidente – autodesignado- Dictador.) en Londres. Por segunda vez Harris y cía no venían, y la primera vez no fue una oda al recuerdo imborrable, vinieron en 1996 con Blaze Bayley a la cabeza.
En 2000 Dickinson anucia su regresa al grupo, Brave new world (2001) fue el comienzo del segundo aire de la bestia,tras haber estado cerca, muy cerca de ser enterrada a palazos en su propia tumba. Llegaron ‘Dance of death (2003) y ‘A matter of life and death’ (2006) para ratificar que la leyenda recuperaba su sitial en el mundo de la música. Sin embargo, en 2008 se da inicio a toda una proesa. Iron Maiden viaja en su propio avión, un Boeing 757, por el mundo en honor a su época dorada de los 80′, llamando a la gira ‘Somewhere back in time world tour’. El Ed for once voló por India, Australia, Japón y Sudamérica entre otros lugares que eran difíciles de llegar para la banda. Todo un suceso.
Fue tal el éxito del tour que en 2009 la banda repite el periplo rockero. Volviendo, incluso a Chile por quinta vez. Despues de tanto vintage ochentero, la banda decide dejar atrás la rememorancia de esa gloriosa década, para volver a los estudios y estimular un nuevo aliento en la larga trayectoria de la bestia.
Lo nuevo
El 16 de agosto sale al mercado, oficialmente 'The final frontier' empezando a promocionar el albúm, dos meses antes en Dallas, texas junto a Dream Theater como banda soporte del 'The final frontier world tour'.
Desde su regreso a los escenarios del mundo en gloria y majestad, junto a Bruce Dickinson con 'Brave new world' la banda ha editado discos que mantienen a la altura su leyenda. 'The final frontier' no es la excepción.
«Satellite 15... The Final Frontier» sorprende con una intro que si no sabes lo que escuchas jamás pensarías en Maiden como los intérpretes, moderna y refrescante. The Final Frontier continua con la ya costumbre de Harris / Smith en engendrar temas hard rockeros en la línea de 'wildest dreams'. que te mantiene en alto para seguir con 'El dorado' que evoca sólo en su comienzo a 'hit the lights' para desembocar en esas largas historias y cambios de ritmo a los que Maiden nos acostumbro hace muchos años.
'Mother Of Mercy' y 'Coming Home' devuelve a la banda a su modo épico, de largas y sangrientas batallas, mas 'The alchemist' le da fuerza, nuevamente a McBrain, para llevar al grupo en tono galopante y más speed, lo más old school del disco. El resto de tracks destacan el eterno gusto de Iron Maiden por las historias del hombre, sus luchas y batallas, Bruce sigue siendo un gran narrador de historias, quizás lo único distinto es la entonación del operatico cantante, muchísimo mas baja en esta producción. Aun así, no va en desmedro de la calidad de la canciones de la última frontera, tentador título que supone el fin de algo, tal vez por eso Harris termina el disco con «When The Wild Wind Blows» muy acorde a los tiempos que corren, llena de mitos que cuentan de un inminente y desolador panorama apocalíptico. Iron Maiden desafía, otra vez, su invaluable aporte al rock con nueva producción, nuevos aires y justificaciones que mantendrán en pie por un tiempo más a la doncella, Up the irons!

